- Diferencia entre espiritualidad y religión
- La autorrealización del Ser y el coaching
- Herramientas para la autorrealización o realización de la Divinidad dentro de nosotros
- Mi experiencia como coach espiritual
Coaching y la autorrealización del Ser
Decía Maslow en su famosa pirámide de necesidades humanas básicas: al final estamos aquí para autorrealizarnos. Que significa eso? Dar lo máximo de nuestro potencial, Ser la mejor versión de uno mismo. En términos espirituales es volver a nuestro orígen (Ser Uno con el Creador).
El Ser se asemeja a una ola del mar, con sus particulares características. La autorrealización se produce cuando la ola se da cuenta que es agua…es decir, que es el Océano entero! En ese momento de iluminación desaparece la separación entre «yo» y lo «otro». La ola vuelve a ser consciente de que es una expresión del Océano y al mismo tiempo no está separada de su Océano (que lo ha creado y sustenta). En ese momento de Unión con el Océano se experimenta el Amor Incondicional. Ese estado es la Felicidad que busca todo Ser Humano (de hecho, todo ser vivo). Todo está llamado (tarde o temprano) a volver a su orígen, es decir, a autorrealizarse como parte inseparable de su Creador.
El coach ve al cliente como un Ser con un potencial «oceánico», como una manifestación Divina, como una expresión única del Amor Incondicional. Esa es la mirada del coach hacia su cliente. Esa mirada penetra las regiones inconscientes del cliente y despierta en si recuerdos e impulsos para la Autorealización. El coach acelera (con su amor y su consciencia) el camino a la última Libertad de su cliente. La Libertad que se consigue cuando descansas de nuevo en tu Orígen, tu Ser más profundo (más allá de la ola que nuestro ego nos hace creer que somos).
Herramientas para la autorrealización o realización de la Divinidad dentro de nosotros
- La Devoción a la Divinidad. La Divinidad puedes imaginarla y sentirla como un Sol Radiante, Amoroso y Cálido en el Centro de tu Ser (y no como alguien externo a ti). Y la mayor ayuda en estos tiempos que vivimos es, según el Avatar Sathya Sai Baba, imaginar a la Divinidad dentro de ti y repetir internamente tantas veces como puedas y con devoción un nombre que te recuerde la Divinidad (por ejemplo puedes repetir «Jesús», «Amor», o un mantra como «Om Namo Narayanaya Namah», o el nombre que más te inspire a ti).
- El Servicio desinteresado (o el Amor en acción): ponerte al servicio de los demás recordando que la misma Divinidad que hay en tu interior se encuentra dentro de los demás. Ponte a trabajar para los demás. Olvídate de tu ego y recuerda que la Grandeza Divina se expresa a través de tus pensamientos, palabras y de tus acciones.
- La Sabiduría: ver a todo (las olas) como una expresión de la Divinidad (Océano). Te ayuda a despertar esa Sabiduría la pureza en la comida, en la respiración y en los pensamientos. Y como el sabio Ramana Maharshi decía: purifica tu corazón indagando profundamente en la pregunta «No soy este cuerpo. No soy este pensamiento. Quién soy yo? Quien dice ese «yo»? O como el sabio Nisargadatta Maharaj recomendaba: céntrate tu mente tanto tiempo como puedas en la experiencia de simplemente ser o «yo soy». O como explica Sadhguru (otro místico), deja a un lado todo aquello que NO eres y descubrirás quien eres. Este es mi camino, el camino que he encontrado para liberarme incluso del deseo de liberarme.
Al final, con la Devoción lo que consigues es un gran enfoque (concentración) en la Divinidad dentro de ti. Y cuando le sumas el servicio a esa concentración, alcanzas la Sabiduría, es decir, ves a la Divinidad en Todo y todos por igual.
- MI EXPERIENCIA COMO COACH espiritual
Empecé a ser consciente de que existe una Realidad más allá de lo que perciben nuestros 5 sentidos cuando tenía 18 años. Tuve una experiencia fuera de lo común mientras dormía. Vi un hombre que me hablaba (sin mover los labios) sobre mi y la vida. Al mismo tiempo sentía un Amor que no puedo describir. Al despertar de lo que creía había sido un «sueño» empecé a sentir la necesidad de conocerme (quién soy yo). Mi búsqueda duró 10 años. Descubrí que ese «yo» con el cual me había identificado durante tantos años no es más que un pensamiento. Comprendí que era un alma vieja y descubrí que en otras vidas me he dedicado mucho al camino espiritual (conocerme a mi mismo) y a enseñar y guiar a los demás. No sigo ninguna religión más que el Amor. No creo en ningún otro Dios más que el Amor (y tu y yo -nuestro Ser – es una expresión de Ése Amor). En esta vida he sido inspirado leyendo las enseñanzas de Seres como Jesús, Buddha, Osho, Peter Deunov, Aivanhov, Sathya Sai Baba, y otros Maestros contemporáneos como Zach Redher, Matt Kahn, Rebecca Quave, etc.
En esta vida he venido a aprender a reconciliar el espíritu con la materia. A vivir el Amor y la consciencia como un ser humano ordinario y a aceptar mis emociones y traer luz y amor a partes no aceptadas de mi alma y subconsciente. Y por supuesto, a continuar mi labor de guiar a quien considere que le puedo echar una mano.
Como coach espiritual pongo a disposición de mis clientes herramientas espirituales para que aprendan a mirar dentro de sí mismos, a ir más allá de su mente y sus emociones. Una de las técnicas en que me he formado fue Matrix Energetics, que utiliza la consciencia y el campo electromagnético del corazón para provocar transformaciones en los demás. Pongo al servicio del cliente otras herramientas de crecimiento personal y mi experiencia en el camino del auto-conocimiento y la autorrealización.

